FRUTAS
En general las frutas no engordan, o por lo menos en mucho menor proporción que otros alimentos con el aditamento de que las frutas nutren nuestro organismo. Sin embargo algunas aportan menos calorías que otras, pues contienen más cantidad de agua y menos azúcar.
Las que aportan por cada 100 gramos, menos de 50 calorías son:
- Los cítricos (37 calorías)
- Las manzanas (41 calorías)
- La sandía (20 calorías)
- La ciruela (45 calorías)
- La pera y la piña (46 calorías).
El melón está en el límite con 52 calorías por cada 100 gramos al igual que el kiwi con 56 calorías.
Las que aportan más calorías que las anteriores por cada 100 gramos son:
- Las bananas (85 calorías)
- Los higos (66 calorías)
- Las cerezas (60 calorías)
- Las frambuesas (66 calorías)
- Las uvas (67 calorías).
No se deben eliminar las frutas con mayores calorías de las dietas para adelgazar pues todas son necesarias, lo que debe hacerse es consumirlas en menor cantidad, por ejemplo media banana y no una entera.
Para lograr que se acelere el metabolismo y que engorden menos deben consumirse las frutas alejadas de las comidas y no combinar frutas dulces y ácidas en una misma ingesta.
LA CIRUELA
La ciruela además de su sabor dulce y delicioso es conocida por su gran aporte en la lucha contra el estreñimiento, al contener un alto índice de fibras.
Contiene:
- Hierro lo que las hace importantes para prevenir o combatir la anemia.
- Vitamina C, beneficioso para el aparato respiratorio.
- Vitamina E, aporta antioxidantes.
- Vitamina A, para efectos saludables sobre la piel.
- Calcio, esencial para la estructura de los huesos y dientes y la función del sistema nervioso y muscular.
- Sodio, regula la presión arterial y su exceso provoca aumento de la presión arterial (hipertensión arterial).
- Magnesio, ayudante en la fijación del calcio en los huesos y dientes.
- Potasio, mantiene un ritmo cardíaco adecuado y una presión arterial normal.
Contiene hidratos de carbono por lo que se recomienda comerla moderadamente en aquellos pacientes sometidos a dietas para adelgazar; las pasas o ciruelas secas son las que más engordan.
Todas las ciruelas contienen potasio pero las secas, mucho más, pues tienen sus elementos más concentrados, aunque son mucho menos digeribles.
LA LECHUGA
La lechuga, sabrosa y nutritiva, ideal para consumir fresca en ensaladas, aporta:
- Hierro, necesario para la producción de elementos de la sangre como la hemoglobina, que transporta el oxígeno en nuestro organismo. También es imprescindible para la formación de la mioglobina y algunas enzimas.
- Calcio, esencial para la estructura de los huesos y dientes y la función del sistema nervioso y muscular.
- Vitamina A, mantiene en buen estado de la piel y de las mucosas, interviene en el desarrollo de los huesos y los dientes, potencia tu sistema inmune, previene de infecciones, sobre todo respiratorias, es necesaria para el correcto desarrollo del sistema nervioso, participa en la síntesis de hormonas sexuales.
- Mucha vitamina C (sobre todo la lechuga romana), necesaria para la síntesis de colágeno, proteína esencial para mantener sanos los cartílagos, los ligamentos, las paredes de los vasos sanguíneos, los huesos, dientes, piel y encías, facilita la asimilación de hierro, es imprescindible para metabolizar las grasas, está implicada en la producción de hormonas, refuerza nuestras defensas y nos previene del resfriado y otras enfermedades infecciosas, participa en la formación de sustancias como la noradrenalina y serotonina, esenciales para el buen funcionamiento del sistema nervioso, es la vitamina antiestrés, antienvejecimiento, gracias a su poderosa acción antioxidante, siendo capaz de neutralizar la acción de los radicales libres responsables del envejecimiento celular y de numerosas enfermedades crónicas.
- Potasio, mantiene un ritmo cardíaco adecuado y una presión arterial normal.
- Magnesio, ayudante en la fijación del calcio en los huesos y dientes.
Su mayor componente es agua por lo cual es importante como diurético también contiene fibras. No engorda y promueve un sueño tranquilo, por lo cual es recomendable para consumir en la cena.
Neutraliza los ácidos, y por lo tanto reduce la acidez en sangre y tumores. Esto la hace muy propicia para quienes sufren de acidosis, reuma, artritis, gota o arteriosclerosis.
Aporta muy pocas calorías, siendo recomendable para quienes quieren adelgazar. No contiene ni proteínas, ni grasa, ni hidratos de carbono.
LA MANZANA
Una manzana nos aporta:
- Más de 35 % de potasio
- 26 % de calcio y de sodio
- 14 % de fósforo, por lo que se convierte en un gran sedante natural, y activadora mental
- 9 % de magnesio
- además de pequeñas cantidades de hierro.
- En más pequeñas dosis aporta vitaminas E y C.
- Entre los azúcares (1 manzana aporta 16 grs.) predomina la fructuosa, aunque también contiene glucosa y sacarosa.
Por contener pectina es básica en pacientes diabéticos y con colesterol elevado, ya que se comporta como una fibra soluble que favorece la acción intestinal.
Es muy saludable para los trastornos digestivos, sobre todo si se la consume rallada, hervida o al horno. Por poseer agua en su mayor parte (85 %) adquiere propiedades diuréticas. Para las quemaduras, alivia mucho los síntomas, si se aplica la pulpa directamente sobre la lesión.
No engorda, por lo que está recomendada en dietas para adelgazar, ya que la pectina reduce las grasas. Es antioxidante, antidiarreica, aunque también es indicada en casos de constipación, por lo que más bien podría ser caracterizada como regulador de la función intestinal, purificadora sanguínea, y eficaz en el tratamiento del reuma y la gota. Es usada también para la limpieza dental.
Consumir entre una a dos manzanas diarias es lo ideal. El jugo de manzanas es también muy saludable pero debe consumirse de inmediato, ya que de lo contrario se produce su fermentación.
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